¿Qué es una canción? Día a día miles de ellas nos rodean, en la radio en la tele, en las publicidades, en los teléfonos celulares o en la web. Digo miles y literalmente son miles. A veces no las escuchamos, son el telón de fondo de una conversación o una lectura. A veces son interrumpidas por un locutor, una publicidad o un problema de streamming. Otras veces, las menos, las escuchamos detenidamente y nos conmueven cuando un acorde nos parece maravilloso, entonces las tarareamos camino a la escuela, a la oficina o a la fábrica.
Descubrir una forma perfecta, una estructura sólida, un cambio de acorde justo, una letra que encaje son los desvelos del escritor de canciones populares, esa forma cultural que parece florecer al margen de la cultura como la maleza.
Si una canción, una sola buena canción, puede justificar la vida de un songwriter, Brian Wilson puede justificar varias vidas entonces. Pero hay una, particularmente una, que debería avergonzar a todos aquellos que alguna vez intentamos componer algo: God only knows.
God only knows consagró a Brian como compositor de grandes obras populares. Les hizo caer las medias a Lennon y Mc Cartney, que tuvieron que ir corriendo a componer Here, there and everywhere.
God only knows es inabarcable. Es lo suficientemente corny como para que no nos avergüence cantarla si estamos enamorados. Explica sin explicar. Es una plegaria pagana de puro amor o de amor puro.
God only knows abre con clavecín y trompa pero no es pomposa, ni una aproximación seria y de etiqueta de la música popular a la música clásica. No era un gesto de snobismo barato el que Brian se haya inspirado en Wagner para la intro. Era justo lo que la canción necesitaba.
God only knows asustaba desde su inocencia. Tiene la palabra God en su título. Algo controversial en la época y muchos disc jokeys de la conservadora Estados Unidos se negaban a pasarla. Asustó también al letrista Tony Asher, que siempre supo que iba a ser un hit y tenía miedo de no poder estar a la altura con la letra. Asustó incluso al mismo Brian, que intentó cantarla pero luego le dejó el rol vocal a su hermano Carl.
God only knows dónde estaríamos sin God only knows.
Descubrir una forma perfecta, una estructura sólida, un cambio de acorde justo, una letra que encaje son los desvelos del escritor de canciones populares, esa forma cultural que parece florecer al margen de la cultura como la maleza.
Si una canción, una sola buena canción, puede justificar la vida de un songwriter, Brian Wilson puede justificar varias vidas entonces. Pero hay una, particularmente una, que debería avergonzar a todos aquellos que alguna vez intentamos componer algo: God only knows.
God only knows consagró a Brian como compositor de grandes obras populares. Les hizo caer las medias a Lennon y Mc Cartney, que tuvieron que ir corriendo a componer Here, there and everywhere.
God only knows es inabarcable. Es lo suficientemente corny como para que no nos avergüence cantarla si estamos enamorados. Explica sin explicar. Es una plegaria pagana de puro amor o de amor puro.
God only knows abre con clavecín y trompa pero no es pomposa, ni una aproximación seria y de etiqueta de la música popular a la música clásica. No era un gesto de snobismo barato el que Brian se haya inspirado en Wagner para la intro. Era justo lo que la canción necesitaba.
God only knows asustaba desde su inocencia. Tiene la palabra God en su título. Algo controversial en la época y muchos disc jokeys de la conservadora Estados Unidos se negaban a pasarla. Asustó también al letrista Tony Asher, que siempre supo que iba a ser un hit y tenía miedo de no poder estar a la altura con la letra. Asustó incluso al mismo Brian, que intentó cantarla pero luego le dejó el rol vocal a su hermano Carl.
God only knows dónde estaríamos sin God only knows.
2 comentarios:
no sé si una vida, pero me parece q Brian puede poner en palabras todo eso q los otros mortales no podemos, pero q resignificamos en diferentes momentos de nuestra vida y así, transmitimos, porq sabemos q otros mortales van a entendernos desde ese otro lugar, el lugar q pensamos q Brian quiso mostrarnos pero q apenas espiamos.
es hermosa.
Justamente, en el documental de la BBC sobre música dirigido por George Martin, aparece este tema signado como el ejemplo paradigmático de "canción perfecta" que rompe con la suposición de que una canción pegadiza debe ser sencilla.
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