Y entonces uno se convierte en adulto. Sucede así, de repente. No parece haber una historia anterior a ese pasaje. Inmediatamente después de ir a cortar cañas para armar nuestro arco y nuestras flechas y convertirnos en ninjas o luego de pasar una tarde entera andando en bicicleta imaginándonos astronautas, estamos averiguando el CBU de nuestra cuenta bancaria.Entonces por suerte Spike Jonze y Tim Burton deciden adaptar al cine bellezas tales como Where the wild things are, de Maurice Sendak y Alice´s Adventures in Wonderland, de Lewis Carrol y podemos volver a cosas serias como convertir nuestra habitación en un bosque o escapar de una reina sádica que nos manda a ejecutar sin juicio previo.
Y los nenes podemos ser Alex y decidir que nos vamos a una isla donde viven monstruos horrendos que podemos dominar solo con nuestra mirada. Y las nenas pueden ser Alice y caer por el hoyo en un árbol al perseguir un conejo blanco para terminar festejando un no cumpleaños.
La infancia tiene mucho de sueño y de capricho. De deseo puro. La adultez peca de resignación. Soportar las cosas como son porque así son. Hay una dosis de anarquía en la infancia que los adultos solemos perder y que las historias más hermosas para chicos saben recuperar. No deberían dejarnos crecer sin esa cuota de aventura.
Estoy esperando estas películas. Estoy esperando crecer apropiadamente.
La infancia tiene mucho de sueño y de capricho. De deseo puro. La adultez peca de resignación. Soportar las cosas como son porque así son. Hay una dosis de anarquía en la infancia que los adultos solemos perder y que las historias más hermosas para chicos saben recuperar. No deberían dejarnos crecer sin esa cuota de aventura.
Estoy esperando estas películas. Estoy esperando crecer apropiadamente.

1 comentarios:
Lo peor que tiene la adultez es tener que hacerse cargo, clemente.
Y sí, Elephant es puro talento.
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