La primera edición argentina del festival barcelonés In-edit me dejó con una amarga sensación.Evidentemente no era un festival de cine, sino de proyecciones de DVD´s en pantalla grande, clima de recital y largas colas de gente vestida como para ir a Niceto la noche del viernes.
La mayoría de la gente entendió el código y llegó media hora tarde a la función, se sentó en el pasillo y se fumo un hermoso porro.
A mí me cuesta un poco aceptar la hibridez ¿Era un festival de cine o un recital? ¿Cómo me comporto?
Me dejé llevar por el ambiente, tomé un cinzano con tónica y me senté a ver algo que podría haber visto con mejor calidad en mi casa.
Hoy voy a hablar de dos películas nada más. Las dos que no me gustaron nada.
Primero, Johnny Cash at Folsom prision (2008) de Bestor Cram. Un intento de reconstruir ese momento único en el que Cash se presentó ante los presos de una de las prisiones de máxima seguridad en los Estados Unidos. Gente brava, con graves delitos y condenas encima.
El documental tiene algunos aciertos cuando suplanta la falta de imágenes del show con animaciones que acompañan las canciones, pero muchos desaciertos que lo empañan y dejan un resultado pobre.

Muchas ideas sin resolver y muchos temas por tratar. El error quizás fue intentar narrar muchas cosas a la vez, el concierto, el activismo de Cash, la vida de algunos de los presentes en el show, sin hacer foco en nada. En la mitad pierde el rumbo deteniéndose en Glen Sherley, el preso de quién Johnny Cash cantara una canción en ese recital y luego, una vez en libertad, lo acompañara en sus giras.
La otra película que no me gustó fue un bodrio total: Made in Sheffield: The birth of electronic pop (2004) de Eve Wood. Un producto televisivo de cabezas parlantes que cuenta una supuesta historia excitante de la época en la Human League y Cabaret Voltaire descubrieron los sintetizadores. La excitación y la idea de estar generando algo único no se traduce en imágenes y el documental aburre fatidicamente.
No se asusten, la pasé bien igual. Más en el próximo número.
5 comentarios:
Made in Sheffield fue de lo peor q vi en mi vida, al lado de esa la de Johnny Cash merecería un premio.
No entiendo q estaba pensando la persona a la q se le ocurrió proyectarla como un documental en serio.
Las animaciones en los temas de Cash me gustaron bastante., eran simpáticas.
que bueno. me pone contento saber que no me perdí grandes proyecciones
:P
lo qe decis de "recital o cine"
con los babasonicos... la gente se ponía a cantar los temas y todo, ja!
el sonido del "cine" era malísimo. realmente se escucha muy mal.
saludetes.
Qué querés!? Lo organiza Cinzano, si lo hubiera organizado Branca te pasaban la película de Rodrigo y la pasabas mejor.
Se viene el Bafici, el Cinzano del cine-arte.
Penny: coincido.
Damián: Me contaron que lo putearon a Melero presente en la sala.
Marto: jajaja, 100 % razón
En la mitad de la del amigo Johnny se cortó el sonido y empezó a escucharse solamente por la izquierda.
En flaming lips se les rayó el dvd (o se les atascó la cinta o no sé q) y nos dejaron como 10 min en silencio y oscuridad, la gente comenzó a fumar porro, no entiendo bien la relación causa consecuencia todavía.
Por otra parte era bastante obvio q la de Babasonicos iba a ser mala, me parece.
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